A poco más de dos meses del inicio de MotoGP 2026, su inicio en Tailandia vuelve un signo de pregunta. El reciente conflicto entre dicho país y su vecino Camboya convirtió al circuito de Burinam en un campo de refugiados y pone en duda el inicio de la próxima temporada.
Un inicio en riego
El conflicto recientemente iniciado entre Tailandia y Camboya afecta indirectamente el inicio del MotoGP 2026. La crisis humanitaria resultante de la guerra llevó a que el Circuito Internacional de Chang, en Buriram, sea un gran campo de refugiados donde conviven un centenar de personas desplazadas.
No se sabe si el lugar de inicio de la temporada 2026 podrá respetarse. El trazado tailandés estaba programado para recibir el test invernal, del 21 al 22 de febrero y, posteriormente, el primer Gran Premio del año, del 27 de febrero al 1 de marzo. Por ahora no se emitió comunicado por parte de la FIM, así como tampoco de Dorna Sports, pero es cuestión de tiempo para que el tema se ponga en discusión.
Las imágenes que arriban desde el propio Chang Circuit son desoladoras. Las zonas dedicadas a los boxes, las tribunas, los VIPS son pobladas por familias que huyen de las bombas del conflicto. Se estima que hay alrededor de 15 mil personas que utilizan el lugar como un refugio improvisado.
Burinam está emplazada en la frontera entre ambos países; de hecho, el trazado asiático ya había fungido como sitio para los refugiados en la primera escalada de violencia hace unos meses.
Un conflicto de larga data
El conflicto entre Tailandia y Camboya se concentra en la frontera de 800 kilómetros, con episodios recurrentes de enfrentamientos armados que se remontan al período colonial francés y a disputas históricas de la región de Indochina. Tras un verano de relativa calma que dejó más de 200.000 desplazados, las hostilidades se reanudaron recientemente, obligando a miles de personas a abandonar sus hogares.
El gobierno tailandés ha declarado que priorizará la defensa de su soberanía. El primer ministro Anutin Charnvirakul señaló que “el Gobierno llevará a cabo operaciones militares siempre que sea necesario según la situación, así como cualquier otra acción que se considere esencial”. No parece haber una solución pacífica, por lo menos en el corto plazo.
Con el inicio de la temporada en riesgo, la organización del MotoGP 2026 deberá seguir los acontecimientos, pero mover toda la logística de la categoría reina a una zona de guerra activa parece lisa y llanamente una locura.