Tras años arrastrando problemas económicos, Norton se encuentra cada vez más complicada para asegurar su producción y su futuro. En los últimos días, se conoció la noticia de que la empresa británica le debe 300.000 libras a la hacienda británica por lo cual ingresó en concurso de acreedores. Esta nueva crisis hizo que la firma pase a ser administrada por la consultora belga BDO que estará encargada de gestionarla a partir de ahora y que tendrá como objetivo inmediato dar una respuesta por el monto adeudado antes del 12 de febrero. En caso de no encontrar una salida, la empresa podría enfrentarse a su desaparición.
Cabe recordar que Norton Motorcycles nació en el año 1898 y a lo largo de su historia se estableció como un referente dentro del mundo del motociclismo. Durante la década de 1990 entró en una profunda crisis y en el año 2008 fue rescatada por el actual CEO de la compañía, Stuart Garner. Durante su gestión, la firma lanzó varios modelos e incluso volvió al terreno de la competición participando en el TT de la Isla de Man, tras lo que parecía que la marca finalmente estaba encontrando un nuevo rumbo. Sin embargo, en noviembre del año pasado los problemas financieros se hicieron evidentes cuando el mismo Stuart lanzó una campaña de «crowdfunding» en la que se solictaba la ayuda de los fanáticos de la marca para conseguir un millón de libras que le permitan ampliar su producción y, fundamentalmente, cumplir con las entregas pactadas hasta el momento. Finalmente y al poco tiempo de ser lanzada, la campaña se dio de baja ante la aparición de una persona que, aparentemente, habría aportado una cuantiosa suma de dinero para financiar los planes de Norton.