Casi cuatro décadas tardó MV Agusta en retornar la competencia mundialista por excelencia y tres semanas después de hacer oficial esa noticia, la misma casa de Varese desveló cómo será estéticamente su prototipo que protagonizará la división Moto2, caracterizado por sus colores más representativos.
La última vez que la escudería compitió fue en Nurburgring 1976, cuando Giacomo Agostini dejó Suzuki en la última carrera de ese ciclo para sumarse al equipo italiano, la cual ganó. Así el piloto más ganador de la historia puso punto final a un poderío casi autoritario de la firma que entre 1952 y 1974 sumó 38 títulos mundiales en categorías distintas: 500cc (18), 350cc (10), 250cc (4) y 125cc (6).
«El retorno de MV Agusta a los grandes premios es un gran honor para mí (…) El Campeonato del Mundo de Moto2 es muy competitivo y para alcanzar el éxito tendremos que aplicar lo mejor de nuestra tecnología y nuestra experiencia en el desarrollo de motos de carreras», declaró el presidente de la empresa, Giovanni Castiglioni.
El regreso de la icónica marca a la competencia será en 2019, en el nacimiento de una “nueva era” de la categoría que estrenará los propulsores tricilíndricos Triumph, una configuración que el sello del conde conoce muy bien a partir de su modelo F3 Supersport.