MotoGP: espectáculo vs seguridad

En MotoGP es cada vez más fuerte la polémica sobre el uso de la tecnología para producir más aceleración y velocidad ¿Son necesarios los avances para lograr más velocidad? ¿es seguro? ¿los circuitos están listos para las motos actuales? Un análisis de nuestro especialista Bernardo Santos.

MotoGP: espectáculo vs seguridad

MotoGP: espectáculo vs seguridad

El MotoGP es, de cierta manera, el hábitat donde las empresas más importantes de la movilidad en dos ruedas prueban sus avances tecnológicos que muchas veces llegan a las motos de producción, al menos en lo que a sistemas de seguridad respecta.

Ahora ¿qué pasa cuándo se comienzan a dar tendencias que dirigen la atención a ganar más rendimiento, pensando en la espectacularidad de las carreras? Está claro, se generan dilemas y discusiones dentro del paddock ya que, mientras más rendimiento tengan las motos, la seguridad de los pilotos queda relegada. No hay dudas, la tecnología avanza muchos más rápido que una MotoGP.

La última polémica la desató el múltiple campeón del mundo, Marc Márquez (Honda) en contra el Holeshot Dinámico, un sistema que baja el centro de gravedad de las motos para evitar elevamientos de la rueda delantera en las largadas sin perder potencia, aceleración  y velocidad. El problema es que muchos pilotos comenzaron a utilizarlo a las salidas de las curvas y ahí es donde este avance puede ser un arma de doble filo.

Palabras de campeón

«En la salida creo que es un sistema bueno porque es seguro tener la moto más baja en la salida y la hace más estable pero tenerlo para pilotar durante la vuelta estoy totalmente en contra, totalmente. Es una cosa más en la que que tenemos que pensar los pilotos encima de la moto y luego se está viendo, como en Jerez, que corremos más y que los circuitos parecen más estrechos pero no es así. Es que nosotros vamos cada vez más y más, y con el holeshot lo que estás haciendo es aumentar el tiempo de velocidad y disminuir el tiempo de frenada. Eso significa disminuir el tiempo de frenada. Llegas con más velocidad en la curva y por eso estoy en contra, porque creo que la seguridad no creo que mejore compitiendo, incluso puede ser al revés“, explicó Marc antes de la carrera que la categoría disputó en el trazado francés de Le Mans.

Cuando pones el ‘holeshot’ en la moto hay más potencia, la moto corre más, la sensación del caballito es diferente y es normal que tantos pilotos se operen el antebrazo, ya que sufren porque físicamente el cuerpo tiene un límite«, continúa Márquez.

El Holeshot, los avances en aerodinámica y los potentes motores de la divisional hacen que las motos del 2021 ganen más aceleración y, como explicó Márquez, con mayor tiempo de velocidad final, lo que hizo que en pocas fechas se haya roto el récord histórico de velocidad punta en dos ocasiones, hito que es más importante si se tiene en cuenta que el motor, por reglamento, es el mismo que el del año pasado en todas las unidades de la parrilla.

En Mugello, Italia, el sudafricano Brad Binder marcó la espeluznante cifra de 362,4 km/h, exactamente el mismo registro que Johann Zarco obtuvo a su paso por la recta de Qatar al inicio de la temporada. Paradojicamente, el francés del Pramac alcanzó esa velocidad pero no pudo frenar y terminó con la moto fuera de pista, sin mayores inconvenientes para él pero de todos modos peligroso.

¿Es necesaria tanta velocidad?

Depende quién y como lo vea. Por ejemplo, Gigi Dall’Igna, uno de los responsables de Ducati, dijo en varias ocasiones que las motos de MotoGP pueden alcanzar los 400 Km/h. Se trata de una velocidad similar a la de un auto de Fórmula 1 pero además  Dall’Igna cree que tener una ventaja en la velocidad final (como siempre tuvo la casa italiana) es una herramienta necesaria, explotable a futuro y totalmente válida.

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Por el momento, la realidad marca otra cosa: en el Gran Premio de Italia, en uno de los circuitos más rápidos de la temporada, con una de las rectas más largas, Ducati (la que se estima que es la moto con mayor velocidad final) no estuvo en el podio después de tres años con victorias consecutivas. Además, como si fuera poco, el ganador fue Fabio Quartararo (Yamaha) quien no ha sido capaz de pasar de los 348 km/h en todo el fin de semana, es decir, casi 15 km/h menos que las motos italianas. Aún así, el francés ganó con una holgada diferencia de más de 3 segundos siguiendo la tendencia de lo que sucedió en otro circuito rápido como Qatar, donde Yamaha se llevó dos victorias.

¿Es segura tanta velocidad?

También depende. Por ejemplo, el cinco veces campeón mundial, Jorge Lorenzo, analizó en su ciclo de Youtube 99 Seconds este tema explicando que llegando a tanta velocidad a las curvas se esta viendo accidentes en los que los pilotos pierden el control de la rueda delantera y llegan deslizándose a gran velocidad a la cama de frenado que tienen los trazados, lo que hace que el cuerpo del motociclista comience a rodar y rebotar. Así le sucedió a Jorge Martín (Ducati Pramac) en Portimao donde resultó gravemente lesionado en todas sus extremidades.

Lorenzo, quien también tiene mucha experiencia en caídas y lesiones evitables, reflexionó que hay tres posibilidades para hacer el deporte más seguro: la primera es tener motos más lentas, opción que según él parece poco probable porque la paridad y la espectacularidad de MotoGP se basa fuertemente en lo radical de sus motos. La segunda opción es mejorar la seguridad de los circuitos, alargando las escapatorias de asfalto y retrasando las camas de frenado. Esta opción también parece complicada si es que la categoría sigue compartiendo circuito con la Fórmula 1, donde este sistema de seguridad es más necesario.

La tercera posibilidad y la que el expiloto español ve con mejores ojos es el desarrollo de la rueda delantera para que tenga mejor grip y que, a la hora de perder el control sobre ella, los pilotos puedan realizar más “salvadas“ levantando la moto con la rodilla, como tantas veces lo hizo Márquez.

Una cuestión de prioridades

Todo este análisis se realizó al mismo tiempo que el piloto de Moto3, Jason Dupasquier, perdió la vida en el Gran Premio de Italia, lo que invita a pensar muchas cosas sobre el motociclismo, un deporte emocionante y espectacular que es realmente muy extremo así como peligroso.

Todo hace parecer que es un buen momento para poner un freno al frenético espectáculo de potencia, velocidad y aceleración para analizar de qué manera puede convivir con la tan necesaria seguridad.

En retrospectiva, la tecnología puede ser una buena aliada no solo para tener motos más rápidas sino para hacerlas más seguras. Es solo cuestión de organizar las prioridades.

Fuente/s: Exclusivomotos

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