Luigi Dall’Igna: el hombre detrás del éxito de Ducati

Hablar de Luigi Dall’igna es hablar de un hombre que durante los últimos años pareciera haberse empeñado en ser, en más de una ocasión, título de las principales portadas. Es que este ingeniero italiano de 52 años que cuenta con una larga trayectoria dentro del mundo del motociclismo, logró sacudir los pilares de Ducati primero y del MotoGP después, a fuerza de trabajo e ingenio. Así quedó demostrado, por ejemplo, a principios de este año cuando la polémica sacudió los tribunales de la FIM: en el Gran Premio de Qatar, el equipo de Ducati presentó en sus motos un pequeño alerón delante de la rueda trasera con el objetivo de, según los de Borgo Panigale, enfriar el neumático. La protesta no se hizo esperar y Aprilia, Suzuki, Honda y KTM presentaron ante el tribunal de apelaciones de la federación una queja formal para declarar ilegal el dispositivo y prohibir su uso en futuras carreras. A pesar de la disconformidad del resto de los equipos, el tribunal falló en contra de la demanda y Ducati pudo disponer durante la temporada de esta innovación técnica. Un triunfo para la casa Italiana firmado con nombre y apellido: Luigi Dall’igna. Pero la historia de

Hablar de Luigi Dall’igna es hablar de un hombre que durante los últimos años pareciera haberse empeñado en ser, en más de una ocasión, título de las principales portadas. Es que este ingeniero italiano de 52 años que cuenta con una larga trayectoria dentro del mundo del motociclismo, logró sacudir los pilares de Ducati primero y del MotoGP después, a fuerza de trabajo e ingenio. Así quedó demostrado, por ejemplo, a principios de este año cuando la polémica sacudió los tribunales de la FIM: en el Gran Premio de Qatar, el equipo de Ducati presentó en sus motos un pequeño alerón delante de la rueda trasera con el objetivo de, según los de Borgo Panigale, enfriar el neumático. La protesta no se hizo esperar y Aprilia, Suzuki, Honda y KTM presentaron ante el tribunal de apelaciones de la federación una queja formal para declarar ilegal el dispositivo y prohibir su uso en futuras carreras. A pesar de la disconformidad del resto de los equipos, el tribunal falló en contra de la demanda y Ducati pudo disponer durante la temporada de esta innovación técnica. Un triunfo para la casa Italiana firmado con nombre y apellido: Luigi Dall’igna. Pero la historia de uno de los ingenieros más importante del MotoGP, comienza mucho antes de Ducati.

«Gigi», cómo se lo conoce a Dall’igna, nació el 12 de julio de 1966 en Thiene, una comuna italiana de la provincia de Vicenza en la región del Veneto. Egresado de la Universidad de Padua, donde obtuvo en 1991 su título de Ingeniero mecánico, comenzó a dar sus primeros pasos en el mundo de la ingeniería de competición en 1992 cuando fue contratado por Aprilia Racing para trabajar fundamentalmente en los motores.

Hacia los primeros años del nuevo siglo, Dall’igna se transformó en jefe del proyecto RS Cube, el primer prototipo pensado para el MotoGP. El RS Cube no obtuvo grandes éxitos pero fue un primer paso que marcaría el camino de la ingeniería no sólo para la compañía de Noale sino también para las motos de competición en general. Ya como gerente técnico del Aprilia Racing se puso al mando del desarrollo del proyecto RSV4, una moto que le terminaría dando grandes satisfacciones a la casa italiana: cuatro títulos de constructores y tres títulos de pilotos en el Campeonato Mundial de Superbikes. La mentalidad ambiciosa de Dall’igna hizo ruido en Borgo Panigale y en el año 2013 Ducati lo fue a buscar. Así fue que el ingeniero se convirtió en Director General del Ducati Corse.

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Una de las primeras cosas que hizo Dall’igna ni bien llegado fue remodelar las estructuras y los métodos de trabajo: “No prescindí de nadie. Los trabajadores del Reparto Corse eran gente competente, sólo necesitaban ser puestos en el lugar en el que podían rendir mejor”, señaló en más de una ocasión Luigi. Así, dividió el departamento de carreras en cuatro subdepartamentos: motores, chasis, electrónica y aerodinámica. Demoró dos años, pero el resultado fue sacar a Ducati del pozo competitivo en el que se encontraba la marca.

Despúes llegó el turno de las innovaciones técnicas. Primero fue la introducción de alerones laterales en la moto para aumentar la carga aerodinámica, algo que sería prohibido por el MotoGP para el año 2017. Lejos de olvidarse del tema Dall’igna reformó el carenado de la Desmosedici GP17 que, aunque con un diseño un tanto estrafalario, logró «ocultar» las aletas y adaptarlas al reglamento. Después fue la implementación de sistemas «Holeshot», «Saladbox» y finalmente, la última gran polémica, fue por el mencionado alerón en el basculante que desencadenó una guerra en el seno del MotoGP.

Con Dall’igna a la cabeza Ducati obtuvo un alza en el rendimiento de su equipo. La temporada 2019 fue la quinta consecutiva en la que tres pilotos llegaron al podio de MotoGP arriba de una Ducati (Dovizioso, Petrucci y Miller), algo que antes de 2015 solamente había sucedido en 2004 y 2007. Además, en esta última campaña en tres ocasiones Ducati logró meter a dos pilotos en el podio: tanto en Le Mans como en Mugello lo compartieron Dovizioso y Petrucci; mientras que en Brno Jack Miller estuvo junto a Dovi.

Luigi Dall’igna impulsó a Ducati nuevamente a la vanguardia del MotoGP. Dueño de una mente privilegiada, Gigi promete seguir lanzando chispas en el mundo del motociclismo.

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