Kawasaki es una marca afamada en todo el mundo. Sin embargo, no es la primera al hablar del segmento scooter. Todo eso puede cambiar con el lanzamiento del Kawasaki Brusky. Presentado para los mercados asiáticos, se erige como un modelo práctico y barato.
Hacía tiempo que no escuchábamos noticias de un scooter por parte de esta marca. De hecho, los últimos vistos eran los J125 y el J300, a los que poca o nada de atención se les prestó. Ahora vuelve a la carga con el Kawasaki Brusky, un ejemplar desarrollado en colaboración con el fabricante malasio Modenas, que ya tiene experiencia en la producción de este segmento.
Compacto y accesible
En un principio, el Kawasaki Bursky porta un motor monocilíndrico SOHC de 124,8 cc, inyección de combustible y refrigeración por aire. En lo referente a las cifras, posee 9,52 cv a 7.500 rpm y un par máximo de 10 Nm a 6.000 rpm. La transmisión es automática, tipo CVT, lo que facilita su manejo para desplazamientos urbanos.
En sus medidas, este scooter posee 1.890 mm de largo, 850 mm de ancho y tiene una altura de 1.150 mm. Por su parte, el asiento está a 760 mm del suelo, siendo accesible para pilotos de distintos tamaños. Su depósito posee unos 5,1 litros. En lo referente a los frenos, cuenta en el eje delantero con un disco de 220 mm y, en el trasero, con uno de 130 mm según su ficha técnica. El arranque eléctrico, pero también a pedal, y sus llantas son de 14 pulgadas, completan el conjunto.
El Kawasaki Brusky luce un diseño moderno con líneas angulares y detalles que podrían recordar a otros scooters urbanos populares, como el caso del Yamaha Nmax. Los faros LED, DRL (luces diurnas) y luces de giro también LED también aportan al enfoque antes mencionado.
Precio y conclusión
Como bien dijimos, este scooter se comercializa en Asia, por el momento, a un precio de ₱75,000 (pesos filipinos), algo así como unos 1100 euros o 1200 dólares. Se trata de un precio bajísimo que asegura su competitividad en vínculo con sus prestaciones.
Kawasaki intenta capitalizar en un segmento francamente ajeno, como ya sucedió con J125 y J300, que eran producidos en asociación con Kymco. En una primera instancia, el Brusky solo se limitará al continente asiático, aunque podría ser el adelanto de una estrategia para abarcar otros mercados por parte de la empresa con base en Kobe.