Por primera vez en muchos años, India superó a China como el país con mayor cantidad de motovehículos vendidos en 2016, gracias a su extensa producción nacional, el interés de grandes marcas en este mercado y la respuesta positiva de un público en busca de variantes a los problemas de tránsito.
Con 17,7 millones de unidades comercializadas, la Inda se convirtió en el país de mayor venta de motos en todo el mundo. Suena razonable si se tiene en cuenta que su población es de casi 1.237 millones de habitantes (150 millones menos que China), es decir, alrededor de 74 habitantes por moto.
Esta expansión del “otro” gigante asiático se dio en el marco de un crecimiento masivo en la industria del país. Pero la demanda de motocicletas es aún más entendible si se analiza en el marco de las características del tránsito de sus grandes urbes, famoso por ser un bastante desprolijo, casi caótico; situación por la cual un vehículo ágil y de dimensiones pequeñas logra hacer una diferencia tanto en la comodidad, como en el tiempo de los desplazamientos.
Por otra parte, el hecho de que este mercado esté en franca evolución hizo que algunas marcas mundialmente reconocidas establezcan en territorio indio células de ensamblado o directamente de producción, en otros casos. Los ejemplos más resonantes son los de la alemana BMW, con la fabricación (en joint venture con TVS) de la G 310 R y próximamente la GS 310; de la astríaca KTM, con la generación, en alianza estratégica con Bajaj, de la cilindrada más pequeña de su rama Duke; o de la histórica estadounidense Harley Davidson, que fabrica en una planta propia las Street 500 y 750. Pero el hecho de ser firmas de prestigio global acarrea una diferencia en el precio final del producto que llevan al consumidor local a elegir marcas nacionales como Hero, TVS, Bajaj, Mahindra, entre otras.
[espro-slider id=11647]A nivel mundial, en el inconsciente colectivo de las personas está instalado el prejuicio de que las unidades provenientes de China o India son de una calidad inferior a las japonesas o europeas, pero este pensamiento es anacrónico: sólo basta analizar la cantidad de sellos de orígen asiático que se están propagando por el planeta y la buena respuesta que obtienen.
Sin ir más lejos, Argentina recibió de buena manera a las motos indias Bajaj, una alianza con Corven que ya tiene planta de producción instalada en Vendo Tuerto (Santa Fe) y que mensualmente patenta alrededor de 1.000 unidades. Recientemente, otra india, Hero, la empresa con mayor volumen de producción mundial (el año pasado fabricó 6,75 millones), ya se instaló en el país de la mano de la local Marwen, con un plan de inversión de 10 millones de dólares, después de su arribo a Colombia y como parte de su expansión internacional.
Según predice un informe recientemente publicado por la consultora internacional PwC, en un futuro no muy lejano India será la segunda potencia económica del mundo. Su florecimiento luego de la década del ‘90 fue increíblemente rápida y consistente gracias alas inversiones en servicios y producción, obteniendo resultados sorprendentes, como sucedió en el polifacético mercado de las motos.
Fuentes: Motorsport Moto– BBC
Fotografías: Hero Motocorp – BMW – Bajaj – Royal Enfield