Como corolario de una temporada que todavía no tiene a su campeón, el Mundial de Superbike llega a su última cita del año en Losail, Qatar, que será especial por partida doble: definición del título y porque por primera vez en su historia que se celebrará en horario nocturno.
El retorno del WSBK tras cuatro años al circuito Losail será por la puerta grande. Como ocurre anualmente con el MotoGP, el WSBK vivirá su primera carrera nocturna en Qatar. El contexto es inmejorable, ya que tan sólo doce puntos separan al británico Tom Sykes de su inmediato perseguidor, el francés Sylvain Guintoli. Por segundo año consecutivo el campeonato mundial de motos de producción se decidirá en la última cita, y el piloto de Kawasaki buscará revalidar la corona.
Esta vez su rival también pilota una Aprilia, al igual que Eugene Laverty el pasado año. La diferencia es que Sylvain Guintoli llega recortando puntos de forma progresiva al líder en las dos últimas rondas.
Ambos pilotos tienen experiencia previa en el trazado, pero únicamente el francés corrió de noche (MotoGP 2008). Este plus no debería resultar determinante ya que teniendo en cuenta que durante todo el fin de semana se rodará en condiciones de noche habrá tiempo necesario para aclimatarse. Las principales diferencias radicarán en la temperatura de la pista, el agarre de los neumáticos o el cambio de viseras por el reflejo de la luz artificial.
Los jueces de esta puja podrían ser los propios compañeros de equipo, Loris Baz y Marco Melandri, respectivamente. Este último con una notable experiencia en el trazado del desierto qatarí y el piloto de mejor performance del campeonato en la segunda parte el año: cuatro victorias de las seis reciente carreras disputadas.
La convocatoria es para el 2 de noviembre, la posibilidad de celebrar en el histórico inició de la era noctura del SBK está reservada a dos: o Sykes suma un bicampeanato o Guintoli se proclama por primera vez como el mejor de los pilotos de motos de serie en este 2014.
Fuente: WSBK
