En el inicio del Salón de Milán (EICMA) 2026, Suzuki dio una contundente muestra de renovación para su catálogo 2027. La firma de Hammatsu centró sus lanzamientos en dos pilares fundamentales: la evolución de su legendaria saga naked de media cilindrada mediante la actualización del bloque V2 y el nacimiento de una deportiva que busca el equilibrio perfecto entre la exigencia de los circuitos y la conducción de carretera.
Suzuki SV-7S: la evolución del icónico motor V-Twin
La nueva Suzuki SV-7S toma el testigo de la mítica saga SV650, manteniendo viva la arquitectura del motor bicilíndrico en V a 90 grados de 645 cc que rinde 73,4 cv de potencia a 8.500 rpm y 64 Nm de par. El bloque optimizó para cumplir con la estricta normativa Euro 5+ tras recibir pistones con revestimiento SCEM, nuevos inyectores, caja de filtro rediseñada y escape 2 en 1 revisado.
Con un peso contenido de 200 kg en orden de marcha, un depósito de 14 litros y una accesible altura de asiento de 785 mm, destaca por un manillar de aluminio cónico más ancho y cercano al piloto que mejora el confort diario. En el apartado tecnológico estrena el paquete S.I.R.S. con acelerador electrónico, tres modos de conducción (A, B y C con mapa ajustable), control de tracción de 3 niveles, cambio rápido quickshifter bidireccional de serie y los asistentes Low RPM Assist y Easy Start. Todo se gestiona desde una nueva pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas con conectividad Suzuki Ride Connect+ para navegación paso a paso.
Suzuki GSX-10R: 152 CV y electrónica de vanguardia para carretera y circuito
Para los apasionados de las altas prestaciones, la marca desveló la Suzuki GSX-10R, una hi-sport derivada de la plataforma tetracilíndrica de 999 cc que entrega 152 cv a 11.000 rpm y 106 Nm de par. Pensada para posicionarse a medio camino entre una touring deportiva y una superbike pura, el propulsor ha visto optimizados sus conductos de lubricación e integra acelerador electrónico Ride-by-Wire.
Construida sobre un chasis de aluminio de doble viga con un nuevo basculante reforzado, su parte ciclo se apoya en suspensiones KYB de 43 mm completamente regulables, amortiguador de dirección electrónico, frenos Brembo radiales con discos de 310 mm y una rueda trasera que pasa a perfil 190/55 para incrementar el apoyo en inclinación. Pese a sus 214 kg en orden de marcha, la posición de manejo se suavizó frente a la saga GSX-R clásica mediante un asiento plano a 810 mm y estriberas reubicadas.
El completo paquete electrónico equipa 15 sistemas asistidos por una IMU de 6 ejes, destacando el nuevo control de deslizamiento lateral (Slide Control), control de elevación de rueda, frenada en curva, asistente de arranque en pendiente, control de crucero, alerones aerodinámicos de serie y los llamativos intermitentes Ground Beacon System que proyectan luz sobre el asfalto.