Rizoma y Rocket Supreme, arte en aluminio y fibra de carbono

De la conjunción entre la finura del fabricante de accesorios Rizoma y la creatividad del customizador Rocket Supreme nacen trabajos con el status de joyas exclusivas como la que se muestra en esta nota: se llama Little Joe II P1, y según sus propias palabras es “la niña de sus ojos”. Rizoma es un reputado fabricante italiano de accesorios de alta calidad para motocicletas. Nació a principios de los 90 en la prolífica área milanesa. Se definen como “desarrolladores emocionados de ideas que, perfiladas con una meticulosa maquinación de los detalles deberían materializarse con los mejores y más modernos materiales”. Rocket Supreme es un preparador barcelonés que se ganó la confianza de los itálicos. Y aunque sólo tiene dos años de vida, su equipo llega avalado por más de 20 años de profesión en el mundo del diseño vinculado a marcas como Porsche, Alfa Romeo o Maserati. Su primera moto –basada en una Honda- la bautizaron como Little Joe II P1. Tardaron ocho meses en construirla, siempre respetando la normativa. NOTA RELACIONADA:  Honda Mapit: motos y usuarios, siempre conectadosSegún Marc Planas, uno de los creativos del equipo, «Rizoma nos da la elegancia y tecnología que buscamos. De lejos, sus piezas

De la conjunción entre la finura del fabricante de accesorios Rizoma y la creatividad del customizador Rocket Supreme nacen trabajos con el status de joyas exclusivas como la que se muestra en esta nota: se llama Little Joe II P1, y según sus propias palabras es “la niña de sus ojos”.

Rizoma es un reputado fabricante italiano de accesorios de alta calidad para motocicletas. Nació a principios de los 90 en la prolífica área milanesa. Se definen como “desarrolladores emocionados de ideas que, perfiladas con una meticulosa maquinación de los detalles deberían materializarse con los mejores y más modernos materiales”.

Rocket Supreme es un preparador barcelonés que se ganó la confianza de los itálicos. Y aunque sólo tiene dos años de vida, su equipo llega avalado por más de 20 años de profesión en el mundo del diseño vinculado a marcas como Porsche, Alfa Romeo o Maserati.

Su primera moto –basada en una Honda- la bautizaron como Little Joe II P1. Tardaron ocho meses en construirla, siempre respetando la normativa.

NOTA RELACIONADA:  La casa del ala dorada, más dorada

Según Marc Planas, uno de los creativos del equipo, «Rizoma nos da la elegancia y tecnología que buscamos. De lejos, sus piezas se ven integradas al diseño en conjunto, pero cuando te acercas aprecias el trabajo y delicadeza en cada detalle”.

El proceso de Rocket Supreme gira entorno a una idea: reducir peso. Para ellos, la potencia real se encuentra en la relación peso/potencia. De ahí el empleo con profusión de la fibra de carbono. Buscan conjugar la tecnología actual con la esencia de las motos de antaño (Café Racer, Scrambler, Street Tracker) y, dependiendo del gusto del cliente, aplicarán giros modernos a patrones antiguos o al revés.

El diseño y construcción de la carrocería (tanque, tapas laterales, colín, guardabarros, filtros de aire) es artesanal. “Soñamos las piezas y las traemos al mundo, dicen”.

Fuente: Rocket Supreme – Rizoma

Fuente/s:

Fuente/s: