Quinto Dakar para los Patronelli en Quads, Benavides revelación en Motos

El octavo Dakar sudamericano, con 10 etapas en Argentina y tres en Bolivia, consagró definitivamente al binomio familiar Marcos y Alejandro Patronelli en Quads. El primero obtuvo su tercer Touareg y, en conjunto, sumaron el quinto para la Argentina. El australiano Toby Price extendió a 15 triunfos consecutivos el dominio de la austríaca KTM y abrió una nueva era en Motos, después de diez títulos repartidos entre Coma y Després. Kevin Benavides, ganador de una etapa y cuarto en la general, se convirtió en el compatriota que llegó más alto en la historia de las 38 ediciones de la aventura extrema. El 38º Dakar, octavo sudamericano, mostró la rudeza y la apatía hacia los riesgos que lo caracterizaron desde su génesis. Deserciones, extenuantes recorridos y dos muertos del público (uno en Bolivia aplastado por un auto y otro en un accidente en un tramo de enlace en Córdoba), que elevaron el promedio a casi dos decesos por edición, subieron un año más la vara que se ubica ya en una pestaña dudosa: la carrera más dura del mundo continúa camino a estigmatizarse como la más peligrosa. Con el dato distintivo de ser la más argentina de las convocatorias y de

El octavo Dakar sudamericano, con 10 etapas en Argentina y tres en Bolivia, consagró definitivamente al binomio familiar Marcos y Alejandro Patronelli en Quads. El primero obtuvo su tercer Touareg y, en conjunto, sumaron el quinto para la Argentina. El australiano Toby Price extendió a 15 triunfos consecutivos el dominio de la austríaca KTM y abrió una nueva era en Motos, después de diez títulos repartidos entre Coma y Després. Kevin Benavides, ganador de una etapa y cuarto en la general, se convirtió en el compatriota que llegó más alto en la historia de las 38 ediciones de la aventura extrema.

El 38º Dakar, octavo sudamericano, mostró la rudeza y la apatía hacia los riesgos que lo caracterizaron desde su génesis. Deserciones, extenuantes recorridos y dos muertos del público (uno en Bolivia aplastado por un auto y otro en un accidente en un tramo de enlace en Córdoba), que elevaron el promedio a casi dos decesos por edición, subieron un año más la vara que se ubica ya en una pestaña dudosa: la carrera más dura del mundo continúa camino a estigmatizarse como la más peligrosa.

Con el dato distintivo de ser la más argentina de las convocatorias y de contar con el ex piloto de motos Marc Coma como “diseñador” del recorrido, 347 vehículos (136 motos, 45 cuatriciclos, 111 autos y 55 camiones) partieron el 2 de enero desde el parque temático Tecnópolis (Villa Martelli-Buenos Aires) para encarar los poco más de 9.000 km (la mitad cronometrados) que les deparaba el itinerario de 13 etapas hasta arribar a la meta 14 días después en Rosario, Santa Fe.

Toby Price

Price, nuevo monarca

Por primera vez en Sudamérica, el número 1 en motos estaba desierto. Sin Marc Coma ni Cyril Després, los vencedores de las últimas 10 pruebas de manera alternada, no había un claro favorito para la victoria.

Luego de acaparar 5 de las 13 especiales, Toby Price, en su segunda participación (en 2015 fue el primer debutante en ganar una etapa y tercero en el podio) obtuvo para la marca KTM el Dakar número 15, extendiendo la supremacía abrumadora de las máquinas austríacas en el rally más exigente del planeta.

El australiano de 28 años y oriundo de Nueva Gales del Sur, primero de esa nacionalidad en conseguir un Touareg, se hizo de la punta en la jornada número 8 y no la abandonó hasta redondear un mejor tiempo total de 48hs09m15s.

Price mantuvo un buen ritmo durante toda la competencia y, luego de liderar la prueba en la segunda etapa se mantuvo entre los tres mejores durante los lideratos del eslovaco Stefan Svitko (KTM) y del portugués Paulo Gonçalves (Honda), además de verse favorecido por los tempranos abandonos del español Joan Barreda (Honda), el austríaco Matthias Walkner (KTM) y el portugués Ruben Faría (Husqvarna).

El segundo lugar le correspondió al eslovaco Stefan Svitko (KTM) a 39:41 minutos, mientras que tercero fue el chileno Pablo Quintanilla (la mejor performance de la marca Husqvarna) a 48:48 minutos y cuarto, la gran revelación de este año, el argentino Kevin Benavides (Honda) a 54:47.

Kevin Benavides.

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La chapa de los Patronelli

Marcos Patronelli

Los hermanos Patronelli volvieron a demostrar que conforman un binomio casi imbatible. Con su “arma” predilecta, el Raptor 700, lograron como en 2010 y 2012, el 1-2 en la clasificación general con una ventaja de casi dos horas sobre su más inmediato perseguidor.

Los cuatriciclos ofrecieron otro espectáculo de alto vuelo, en el que 45 quads (16 argentinos) estaban presentes en la salida con la concentración hasta ahora inédita de 4 antiguos campeones.

El primer ganador chileno de la historia (2014), Ignacio Casale, parecía haber conseguido cierto hueco cierto hueco en la general, que dominó los 4 primeros días. Sin embargo, en la sexta etapa se veía obligado a abandonar, sumándose al polaco Rafal Sonik (campeón 2015), eliminado ya en la tercera etapa.

Regulando desde la salida, los hermanos Patronelli supieron hacer gala de su capacidad de gestionar una prueba de resistencia, con la victoria de Marcos en la sexta etapa y la ascensión de Alejandro al primer puesto en la general en ese mismo momento. Las dos estrellas argentinas asumieron desde entonces el pleno dominio de su territorio y el rol de favoritos a quedarse, como lo hicieron a la postre, con el quinto de los ocho dakares sudamericanos en los que tomaron parte.

Un triunfo compartido

Llegó la etapa 13 y Marcos Patronelli (con seis en el bolsillo) conquistó su tercer título en la categoría cuatriciclos, con un tiempo de 58 horas, 47 minutos y 41 segundos para el total de la prueba. Al comando del otro Raptor 700, su escolta fue su hermano y compañero del equipo Yamaha Argentina, Alejandro, campeón en 2011 y 2012, quien cerró la competencia a 5 minutos y 23 segundos de Marcos.

El podio de la especialidad se completó con el sudafricano Brian Baragwanath, mientras que el cuarto puesto correspondió al ruso Sergei Karyakin y el quinto a otro argentino, el joven cordobés Jeremías González Ferioli, de 20 años, quien en 2015 había sido segundo y este año reeditó otra meritoria performance.

De esta manera, la marca Yamaha, con su modelo Raptor 700 (que se comenzó a industrializar en el país) se aseguró el podio y el top five de la edición 2016.

Cabe consignar, por otra parte, que Marcos Patronelli fue el primer piloto argentino en haberse consagrado campeón de un Dakar en 2010 y luego repitió en 2013, las dos oportunidades con un Yamaha Raptor 700. Además cuenta dos segundos puestos, en 2009 y 2012, y 20 etapas ganadas en la totalidad de ediciones. “El loquillo” tiene 35 años y regresó en 2016 a la competencia luego de un año de receso.

Por su parte, Alejandro Patronelli (37 años) fue bicampeón del Dakar en el 2011 y 2012 con un Raptor 700. En 2010, secundó a su hermano logrando el subcampeonato de la divisional.

Amplio informe en revista Exclusivo Motos de febrero.

 

Créditos: Prensa Dakar– Fotos A.S.O. – Prensa Yamaha Motor Argentina – Prensa Red Bull – Ministerio de Turismo

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