En declaraciones recientes, Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna, habló sobre la posibilidad de incluir circuitos urbanos en el calendario de MotoGP. La hermandad entre la categoría reina y la Fórmula 1 facilitaría las cosas. ¿Gran idea o simple publicidad?
¿Existe una posibilidad?
La compra de Dorna Sports, y por consiguiente de MotoGP por parte de Liberty Media abrió una nueva etapa en el Mundial de Motociclismo. La perspectiva de transformar la categoría reina en un producto «más atractivo» por parte de la empresa norteamericana lleva a plantear alternativas en torno a su formato. Recientemente, Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna, estuvo presente en la fecha de la Fórmula 1 que se celebró en Las Vegas, uno de los circuitos urbanos que posee dicha competencia.
Al ser consultado si MotoGP podría correr en entornos urbanos, Ezpeleta fue taxativo: “Nosotros no tenemos problemas de correr en urbanos o no urbanos; lo único que tenemos que tener son escapatorias. Aquí es difícil tener escapatorias”, afirmó el ejecutivo. Asimismo, reconoció que sería posible: “Hay algún urbano de F1 que podríamos utilizar”. Actualmente, Las Vegas, Bakú, Mónaco y Yeda, entre otros, son algunos de los trazados urbanos en los que compite el Mundial de Automovilismo.
«Cuando empezamos en 1992, nuestro compromiso era mejorar la seguridad y lo logramos. Es algo a lo que no renunciaremos», aseguró el CEO. «Pero Mandalika, por ejemplo, es teóricamente un circuito urbano. Así que, si hay una pista entre las calles, pero con escapatoria, ahí estamos», concluyó.
Antecedentes y seguridad
Existen antecedentes del Mundial de Velocidad en entornos urbanos. Es el caso de la montaña de Montjuïc, en Barcelona, presente en el calendario entre los años 50′ y los 70′. Posteriormente, integraría el Mundial de Resistencia hasta la década de los 80, en donde sería declarado obsoleto. Lo mismo sucedió con Imatra en Finlandia, o el TT de la Isla de Man que, si bien no sigue formando parte del Mundial, sí sigue disputándose en el contexto ciudadano.
El punto de conflicto en estos trazados son las llamadas «escapatorias», zonas de seguridad que rodean las curvas para que los vehículos tengan espacio para frenar, deslizar o detenerse sin chocar contra un muro, un árbol o el público. El problema de los circuitos urbanos o semiurbanos es el poco espacio para los mismos, de manera que su homologación sería bastante compleja.
Por el momento, la declaración de Ezpeleta es nada más que una idea. Beneficiar el espectáculo en MotoGP no puede ser a costa de la seguridad de pilotos y del público, por lo que antes de aprobar una medida así sería necesario un largo y complejo estudio de las condiciones que la harían posible.