KTM: de la posible quiebra a renacer como marca

El balance del primer semestre de 2026 muestra a una KTM que de a poco se recupera de la peor crisis de su historia.

El balance del primer semestre de 2026 muestra a una KTM que de a poco se recupera de la peor crisis de su historia.

El balance del primer semestre de 2026 muestra a una KTM que de a poco se recupera de la peor crisis de su historia.

Desde este medio hicimos un seguimiento de la crisis de KTM. Pasando por su pedido de quiebra hasta el rescate de la mano de Bajaj, la marca austriaca está de a poco volviendo a ser una empresa competitiva. El informe de ventas correspondiente al primer semestre del año muestra a la fábrica europea asemejándose a una cierta «normalidad».

El balance positivo

En los primeros 6 meses del año, KTM registró 147.572 motocicletas vendidas en todo el mundo durante el primer semestre de 2026 (también se incluyen los ingresos de Husqvarna y GasGas). En ese relevamiento también se incluyen las numerosas comercializaciones del mercado indio. Esto supone un crecimiento del 81% con respecto a las mismas cifras del año anterior, cuando solo se habían entregado 81.336. La diferencia es abismal.

Como si esto fuera poco, la mejora no solo impacta en las ventas, sino en los ingresos generales de la empresa naranja. Los ingresos percibidos por la división de motos se ubican en torno a los 700 millones de euros frente a 373 millones de euros en el primer semestre de 2025.

Más datos respaldan este renacer de KTM. Entre ellos está la suba de su rentabilidad como empresa. Cabe recordar que el año pasado, buena parte de la producción en Austria estaba parada por los costos de la misma, que no podían ser cubiertos. Ya un año después, se cierra el primer semestre de 2026, con margen EBITDA de alrededor del 5,4%, después del -43,3% en el primer semestre de 2025. La actividad vuelve a generar beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones.

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¿Cuánto tiene que ver Bajaj?

Buena parte de este cambio de rumbo es mérito de Bajaj. Desde el gigante indio, con su inyección inicial de capital, sumando una importante estructura organizativa y de logística, se mantuvo activa la producción mientras se reestructuraba la deuda con los acreedores. Nos parecía exagerado el título: Bajaj salva a KTM, aunque parcialmente esto sea cierto.

Ahora, con un margen de maniobra más amplio, la empresa europea puede poner fin a meses y meses de incertidumbre y concentrarse en lo verdaderamente importante: producir motos que enamoren a propios y extraños.

Fuente/s: Exclusivo Motos

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