Forcite Helmet, un casco inteligente y futurista

Forcite es una empresa australiana que se fundó en 2013 y que luego de pasar varios años diseñando cascos para deportes de nieve, en 2018 cambió su paradigma y se enfocó en un mercado mucho más extenso como el de la seguridad para motociclistas. Desde ese momento la firma comandada por Alfred Boyadgis está desarrollando un casco inteligente que reúne muchos “gadgets” de última tecnología. Además de estar conformado por una calota liviana de fibra de carbono, equipa una cámara de acción en la zona de la mentonera, sistema bluetooth, chip con GPS, un giroscopio, un barómetro, un acelerómetro y un altímetro, componentes que combinados con una aplicación para teléfonos celulares podrá mostrar datos como tiempos de vuelta en un circuito, la fuerza G en las frenadas, aceleraciones y grado de inclinación en curva. La combinación de esos datos, su alta tecnología y la integración de un software que la compañía está finalizando harán, según su creador, que en un futuro el casco pueda advertir peligros en la ruta y notificárselos a los pilotos. Además, enfocados en el futuro de la movilidad, los diseñadores de Forcite esperan que su producto pueda comunicarse con los venideros vehículos autónomos y así velar

Forcite es una empresa australiana que se fundó en 2013 y que luego de pasar varios años diseñando cascos para deportes de nieve, en 2018 cambió su paradigma y se enfocó en un mercado mucho más extenso como el de la seguridad para motociclistas.

Desde ese momento la firma comandada por Alfred Boyadgis está desarrollando un casco inteligente que reúne muchos “gadgets” de última tecnología. Además de estar conformado por una calota liviana de fibra de carbono, equipa una cámara de acción en la zona de la mentonera, sistema bluetooth, chip con GPS, un giroscopio, un barómetro, un acelerómetro y un altímetro, componentes que combinados con una aplicación para teléfonos celulares podrá mostrar datos como tiempos de vuelta en un circuito, la fuerza G en las frenadas, aceleraciones y grado de inclinación en curva.

La combinación de esos datos, su alta tecnología y la integración de un software que la compañía está finalizando harán, según su creador, que en un futuro el casco pueda advertir peligros en la ruta y notificárselos a los pilotos. Además, enfocados en el futuro de la movilidad, los diseñadores de Forcite esperan que su producto pueda comunicarse con los venideros vehículos autónomos y así velar por una mayor seguridad para los motociclistas.

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Cabe recalcar que este casco está en fase de desarrollo, por lo que la empresa recibió recientemente la suma de un millón de dólares para culminar esta etapa lo antes posible. En Australia la marca pone a disposición de la comunidad de usuarios de motos algunas unidades de prueba para que sean criticadas con el fin de ultimar detalles, proceso que tendrá su punto final en mayo cuando comenzará la fase de preproducción antes de su lanzamiento al mercado que seria a finales de 2019.

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