Luego de muchos rumores y especulaciones, el nuevo motor V4 de Yamaha para MotoGP es una realidad. En el circuito de Valencia, los pilotos probadores testearon el nuevo propulsor. Todo indica que el equipo japonés podría estrenarlo ya en la temporada 2026.
Dos versiones en prueba
Se vieron en Valencia dos versiones del nuevo V4 de Yamaha. La primera, adaptada a los 850 cc del próximo reglamento técnico que comenzará a regir en 2027. Y, por otro lado, la versión de 1000 cc. Uno de los objetivos principales de las pruebas es poder compararlo con el actual cuatro en línea, para realizar los ajustes necesarios.
«Hemos empezado a probar el motor V4», confirmó Max Bartolini, jefe técnico de Yamaha. Lo cierto es que no se trata del primer test que la marca hace, pero sí del primero que se conoce públicamente. Antes, Andrea Dovizioso, por su parte, ya sumó kilómetros en Asia y en Cheste. Ahora, con el italiano lesionado, Cal Crutchlow y Augusto Fernández son los encargados de las pruebas.
«Desarrollar un motor y una moto requiere tiempo, pero aún estamos en los primeros pasos del desarrollo», aseguró Bartolini, quien confirma las intenciones de llevarlo a los Grandes Premios de MotoGP lo antes posible, cuando la moto esté lista.
«De momento aún no hemos podido comparar correctamente el rendimiento, pero tan pronto como sea posible haremos la comparación, y seguiremos adelante con la más rápida de las dos motos. La moto del año que viene tendrá el motor V4 si el motor V4 con la moto V4 es más rápido que la moto actual», afirmó el italiano.
Un cambio de era
Evidentemente, ver a Yamaha emplear un propulsor V4 será algo extraño, pero es la evidencia del cambio de era que la categoría está viviendo. Con el nuevo reglamento, vigente a partir de 2027, y esta evolución por parte de la marca japonesa, no sería descabellado pensar en el final de los motores en línea para la categoría.