Se cerró la pretemporada de MotoGP con el test de Burinam y a una semana del inicio oficial de la temporada: quien llega más «entonado» es Marco Bezzecchi. El italiano se alzó con los mejores tiempos luego de dos días y cuatro sesiones entre tanta moto ducatista. ¿Aprilia está a la altura de Ducati este año? ¿Y qué hay del resto de las marcas?
No una, sino dos Aprilia
Luego de los dos días de prueba, la Aprilia de Marco Bezzecchi fue la mejor moto en la tabla acumulada. Siempre terminando alto en las sesiones, «Bez» estuvo en un nivel muy alto en cuanto a ritmo, tiempos (récord absoluto en Burinam) y competitividad (la simulación a 20 vueltas fue positiva). Anoten al #72 camino al GP del fin de semana.
Siempre el rendimiento de una moto debe ser leído en contexto, y allí entra Ai Ogura. El piloto del Trackhouse fue 2do en la acumulada y mostró el buen material que trae a este año la RS-GP. Se sabe que el trazado tailandés le es cómodo al joven, por lo que nosotros no lo perderíamos de vista.
Ducati, no al nivel de Malasia
Si bien las maravillas las hicieron las monturas de Noale, Ducati no fue menos en Burinam. Si bien no dominaron como en Malasia, todas sus motos estuvieron en el top 10 (salvo Pirro). Un Marc Márquez con picos muy altos y bajos (tres caídas y un complejo estado de salud) terminó como el mejor usuario de la marca boloñesa, siendo 3.º. Bagnaia y su hermano Alex terminaron por secundarlo y dejan buenas sensaciones de cara al inicio de temporada.
Acosta se asoma, Honda mejora, Yamaha palidece
Honda y KTM están un paso atrás de las fábricas ya nombradas, pero pueden sorprender. El 6.º lugar de Pedro Acosta es esperanzador en Mattighoffen, aunque no el nivel de sus compañeros (Binder fue 12.º). Poco más atrás, las Honda oficiales, a las que históricamente siempre les costó este circuito.
Yamaha, por su parte, parecería estar en una tragedia griega (o tailandesa, mejor dicho). Tenemos que ir hasta la posición 16 para encontrar a Jack Miller, y de allí hacia atrás. El V4 es veloz, pero parece que su rendimiento no termina de sobresalir. Nada más descriptivo que la cara de desesperación de Fabio Quartararo durante todo el fin de semana. Menos de una semana y la marca de los diapasones deberá hacer magia para tener un GP por lo menos decente.