Sunderland y Karyakin ganaron un Dakar impredecible

Tras largar con el rótulo de más duro, terminó con el sello de haber sido cambiante e imprevisible. En una carrera donde las dos etapas clave debieron suspenderse por mal tiempo, entre abandonos y recargos reglamentarios a pilotos candidatos, el inglés Sam Sunderland en Motos y el ruso Sergey Karyakin en Quads resultaron inéditos ganadores. Excelente trabajo del argentino Caimi, el mejor debutante, y octavo en la general. El cordobés Copetti accedió al podio de los Quads. El británico Sam Sunderland (KTM) se alzó con el Rally Dakar 2017, escoltado en la general por sus compañeros de equipo, el austríaco Matthias Walkner y el español Gerard Farrés. Sunderland se impuso en la carrera más difícil del mundo con un tiempo acumulado de 32h06m22s, algo más de media hora en el global por delante de Walkner y Farrés y darle el 1-2-3 a la marca naranja, que hilvanó su 16º victoria entre los constructores. Después se escalonaron el francés Adrien van Beveren (Yamaha) a 36m 28s, el español Joan Barreda (Honda) a 43m08s, el portugués Paulo Gonçalves a 52m29s, otro galo, Alexandre Renet a 57m35s y el argentino Franco Caimi (Honda) a 1h42m18s. Hasta la etapa cinco, se daban diariamente alternativas

Tras largar con el rótulo de más duro, terminó con el sello de haber sido cambiante e imprevisible. En una carrera donde las dos etapas clave debieron suspenderse por mal tiempo, entre abandonos y recargos reglamentarios a pilotos candidatos, el inglés Sam Sunderland en Motos y el ruso Sergey Karyakin en Quads resultaron inéditos ganadores. Excelente trabajo del argentino Caimi, el mejor debutante, y octavo en la general. El cordobés Copetti accedió al podio de los Quads.

El británico Sam Sunderland (KTM) se alzó con el Rally Dakar 2017, escoltado en la general por sus compañeros de equipo, el austríaco Matthias Walkner y el español Gerard Farrés.

Sunderland se impuso en la carrera más difícil del mundo con un tiempo acumulado de 32h06m22s, algo más de media hora en el global por delante de Walkner y Farrés y darle el 1-2-3 a la marca naranja, que hilvanó su 16º victoria entre los constructores.

Después se escalonaron el francés Adrien van Beveren (Yamaha) a 36m 28s, el español Joan Barreda (Honda) a 43m08s, el portugués Paulo Gonçalves a 52m29s, otro galo, Alexandre Renet a 57m35s y el argentino Franco Caimi (Honda) a 1h42m18s.

Hasta la etapa cinco, se daban diariamente alternativas cambiantes, donde ningún piloto era capaz de mantener el liderazgo dos jornada seguidas: Joan Pedrero (Sherco), Toby Price, Joan Barreda y Pablo Quintanilla no supieron conservarse al frente de la prueba, hasta que Sam Sunderland acaparó la quinta especial (San Salvador de Jujuy-Tupiza, la única que ganó) y se puso al tope de la general para ir ampliando diferencia todos los días, regular y llegar a su primer touareg.

Tras haber desertado en tres oportunidades (2012, 2014 y 2015, donde triunfó en la primera especial), Sunderland se transformó en el primer piloto nacido en Reino Unido en festejar un título (de cualquier categoría) en los 39 años de vida del Rally Dakar.

Entre las contingencias que pudieron haber cambiado la historia, es necesario resaltar dos:  se suspendieron por fuertes inclemencias climática las dos jornadas más esperadas y que prometían ser decisivas: los 527 km de la especial cronometrada más larga, entre Oruro y La Paz, en Bolivia, en el sexto día de competencia, previo al descanso; y la de 977 kilómetros, la etapa más extensa) con parcial tipo Maratón (sin asistencia mecánica ni navegación), décima etapa, entre Salta y Chilecito, en Argentina.

Por otra parte hay que considerar los abandonos del campeón 2017, Toby Price (KTM) a raíz de un accidente que le costó una quebradura de fémur en la etapa 4 y el del chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna), reciente campeón mundial de Rally Cross Country, también por un incidente en la etapa 10.

Pero el dato que más llama la atención es que el piloto Joan Barreda, el que más etapas conquistó (4 de 10), quedara relegado al quinto puesto en la general debido, principalmente, a una penalización que la organización le impuso al equipo Honda HRC por suministrar combustible a sus pilotos en una zona vedada. El Dakar no es una ecuación exacta, pero el español se recuperó y terminó a 43 minutos del líder. Otro cantar hubiera sido si no hubiera arrastrado la mochila de una hora de recargo desde la etapa 4.

NOTA RELACIONADA:  Andrea Iannone volverá a competir: será en WSBK y a bordo de una Ducati

Hay que destacar nuevamente la actuación de la catalana Laia Sanz, campeona entre las damas por séptima vez consecutiva, con el puesto 16 de la clasificación general.

Por su parte el mendocino Franco Caimi, del equipo Honda South América Team, finalizó octavo la general, a 01h42m18s del británico Sunderland (con el lastre de una penalización de 01h05m), para convertirse en el mejor debutante, el sudamericano más encumbrado y alcanzar una posición nunca antes lograda un argentino en la división de dos ruedas.

Festejó con Vodka

En cuatriciclos, Sergey Karyakin (Yamaha) se convirtió en el primer ruso en la historia del Rally Dakar en triunfar en una categoría que no sea camiones. Al podio también subieron el chileno Ignacio Casale (campeón 2015) a 1h14m51s, y el argentino Pablo Copetti a 4h20m19s, todos tripulantes de Yamaha Raptor 700.

Con un acumulado de 39 h18m52s, el ruso consolidó su victoria al imponerse en la séptima, décima y undécima etapas.

Sabido es que la divisional de cuatris es la que más satisfacciones dio al país en los nueve años que lleva el Dakar en territorio latinoamericano, sobre todo por los hermanos Patronelli: Marcos se consagró campeón tres veces (2010, 2013 y 2016), mientras que Alejandro se quedó con dos títulos (2011 y 2012).

Esta vez, luego de seis presentaciones en la que había cosechado cinco retiros y un quinto puesto en 2011, el cordobés de 41 años, Pablo Copetti consiguió meterse entre los tres con derecho a levantar el trofeo.

Pero no fue el único de la legión que llegó a Buenos Aires entre los diez primeros, puesto que el bonaerense Santiago Hansen (Honda) fue séptimo y el salteño Daniel Domaszewski (Honda) finalizó noveno.

Físico, mental y técnico

El Dakar 2017 no fue el más convocante en cantidad de inscriptos, incluso es el que mayor número de novatos reunió (82 debutantes), también lamentó sensibles bajas, por diversos motivos, en Motos y Quads, pero se largó con la premisa de ser el “más riguroso de los nueve disputados en Sudamérica”, según palabras previas Marc Coma, director deportivo de la prueba.

“Queremos recuperar el espíritu y la esencia que tenía la competencia africana”, sintetizaba días antes de la salida desde Asunción el pentacampeón en Motos, ahora en cargos directivos dentro de la organización. Quizá, la suspensión de las dos etapas “filtros” no consiguió del todo ese objetivo, pero no se puede soslayar que fue una carrera cambiantes y plagada de inconvenientes que coronó a la postre una edición diferente.

En motos hubo ocho ganadores diferentes de etapas (Pedrero, Price, Walkner, Sunderland, Bravec, Barreda (4) y empate entre Van Beveren y Farrés en la 12) y arribaron a Buenos aires 97 (sobre 144) con 47 abandonos; en cuatris, llegaron 22 de los 37 de partieron desde Asunción. De los 11 argentinos que largaron en dos ruedas culminaron 7, y la mitad de los 14 que decidieron correr en Quads.

[espro-slider id=10909]

Fuente y fotos: Prensa Dakar –A.S.O.

Fuente/s:

Fuente/s: