El 28 de abril del 2022, Okinoi sufría un incendio en su planta en el norte de Córdoba. En el fuego, la distribuidora perdía gran parte de su infraestructura edilicia y de maquinaria. Un año después, la empresa presentó su nave productiva completamente renovada.
Esta renovación presenta un aumento del 50% de su tamaño en términos de metros cuadrados. La nueva capacidad instalada es superior en tamaño de 3 a 5 veces a la de su predecesora. Además presenta características nuevas como una renovada línea de pintura que facilita el traslado de piezas a pintar. Esta, completamente robotizada, permite sacar una carrocería de motocicleta cada 40 segundos completamente pintada, lo que se traduce en una producción más eficiente y efectiva.
A su vez, se instaló una nueva máquina metalizadora capaz de aplicar metal a cualquier superficie que se le proponga. Esta máquina tiene la particularidad que permite, además de la metalización, la ionización por alto vacío, siendo esto el puntapié inicial de cualquier línea de pintura moderna.
La ampliación de la superficie permite la reubicación de la línea automática de armado de baterías en un nuevo entorno. Asimismo, el espacio presenta un sistema de llenado de baterías con electrolitos, junto con una sección de recarga con capacidad para procesar simultáneamente hasta 480 baterías. Esto marca una mejora significativa en términos de eficiencia y producción.
“Esta renovación no solo ha ampliado nuestras capacidades, sino que también ha mejorado significativamente la eficiencia de nuestro proceso de producción al aumentar la capacidad de estiba de piezas en un 50%. Además, esta tecnología nos permite explorar nuevas posibilidades para abastecer no sólo al mercado de motopartes, sino también de autos ya que se aplica a cualquier superficie plástica como faroles, carrocerías, etc.” afirmó Agustín Visokolskis, Director Ejecutivo de Okinoi.
Una promesa cumplida
En la nueva planta se instaló una línea de fabricación de espejos que entrega el espejo completo casi en forma automática. Por ultimo, se montó una línea de armado, con el objetivo principal en la producción de cascos, adicional a la línea de ensamblaje y piezas.
«Cuando ocurrió el incendio, ese mismo día hablé con la prensa y me comprometí públicamente a no caer, a levantarnos y construir algo más grande y mucho mejor. Hoy me enorgullece poder anunciar que nuestra promesa se ha cumplido. Esta nueva nave productiva que es un verdadero sueño para nosotros» declaró Alejandro Visokolskis, CEO de Okinoi.