Honda parece querer reinventar su icónica Fireblade y estaría evaluando abandonar el motor cuatro en línea por un V4. Este cambio marcaría una nueva era para el modelo, que desde su nacimiento en 1992 defendió la ligereza y manejabilidad como pilares fundamentales. Durante años, Honda sostuvo que el cuatro en línea era el motor ideal para equilibrar potencia y facilidad de uso, tanto en carretera como en pista. Sin embargo, las demandas del mercado parecen estar empujando a la firma hacia una configuración más radical.
De RR a RR-R: la evolución hacia las pistas
“Hasta 2019, siempre priorizamos el uso en carretera para la Fireblade. Desde 2020, hemos estado pensando en la pista y, de hecho, el nombre cambió de RR a RR-R. El objetivo desde su creación ha sido la ligereza y la manejabilidad, y por eso el motor de 4 cilindros en línea es mejor que el V4. Cuando las necesidades del mercado cambien, si se requiere más potencia y rendimiento, obviamente deberíamos considerar el V4”, declaró Yuzuru Ishikawa, ingeniero jefe ejecutivo de Honda Racing Corporation.
De esta manera, el motor de cuatro cilindros en línea, que fue el corazón de la Honda Fireblade, podría dar lugar a uno V4. Desde 2020, la motociceta adquirió un enfoque a los circuitos y cambió su nombre de RR a RR-R. «Quizá en el futuro nos inclinemos más hacia la deportividad», afirma Ishikawa, participante clave en la creación de la RC211V de MotoGP y la última CBR1000RR-R Fireblade.
Deportividad sin perder la calle
“El reto de Honda es construir modelos emocionantes, con la posibilidad de usarse también en circuito, así que quizás en el futuro nos centremos más en la deportividad. Honda seguirá desarrollando motores de alto rendimiento tanto para carretera como para circuito, pero no nos centraremos en motores tipo MotoGP para modelos de producción. No creo que esa sea la dirección de Honda», concluyó. Las declaraciones dejan en claro que seguirán ofreciendo modelos de calle sin descuidar el enfoque radical en motos competitivas.