Dos nuevas obras para el Yamaha Yard Built

El estadounidense Greg Hageman fue el encargado de transformar dos modelos de la firma de los tres diapasones: una antigua XS650 y una XSR700 integrante del actual catálogo de la marca. El proyecto Yamaha Yard Built busca desde 2014 a los customizadores más importantes del mundo para que le impriman su estilo único a las motos más reconocidas de la empresa japonesa. En el largo listado de transformadores aparecen nombres extremadamente referenciales en la escena custom global, como Deus Ex Machina, Kenio y El Solitario, entre otros. En esta ocasión Greg Hageman (Bettendorf, Iowa) se adjuntó a ese selecto grupo con dos obras sumamente diferentes, pero que representan la misma filosofía. La primera moto modificada fue un XS650 de 1972, que básicamente fue actualizada en su parte técnica y sólo “retocada” desde lo estético. Para mejorar el rendimiento de la moto el diseñador envió el motor a los especialistas de la empresa MikesXS, donde le realizaron una reconstrucción completa, acoplándole desde un encendido electrónico hasta carburadores más modernos. NOTA RELACIONADA:  Yamaha le dice adiós a la R1: los motivosAl chasis lo equipó con una horquilla de una R6 del 2000, con el fin de conseguir mayor maniobrabilidad y lo combinó

El estadounidense Greg Hageman fue el encargado de transformar dos modelos de la firma de los tres diapasones: una antigua XS650 y una XSR700 integrante del actual catálogo de la marca.

El proyecto Yamaha Yard Built busca desde 2014 a los customizadores más importantes del mundo para que le impriman su estilo único a las motos más reconocidas de la empresa japonesa.

En el largo listado de transformadores aparecen nombres extremadamente referenciales en la escena custom global, como Deus Ex Machina, Kenio y El Solitario, entre otros. En esta ocasión Greg Hageman (Bettendorf, Iowa) se adjuntó a ese selecto grupo con dos obras sumamente diferentes, pero que representan la misma filosofía.

La primera moto modificada fue un XS650 de 1972, que básicamente fue actualizada en su parte técnica y sólo “retocada” desde lo estético. Para mejorar el rendimiento de la moto el diseñador envió el motor a los especialistas de la empresa MikesXS, donde le realizaron una reconstrucción completa, acoplándole desde un encendido electrónico hasta carburadores más modernos.

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Al chasis lo equipó con una horquilla de una R6 del 2000, con el fin de conseguir mayor maniobrabilidad y lo combinó con un basculante de aluminio MotoLanna SR500 modificado, con amortiguadores traseros Hagon. En cuanto a lo estético sólo dispuso llantas de rayos y un asiento negro con pliegues, para mantener la visual retro.

A su vez, inspirada en la vieja XS650, Hageman tomó de la gama “Faster Sons” de Yamaha una XSR700, a la cual le cambió los colores de la carrocería por un fondo rojo con detalles en blanco, de la misma manera que lo hizo en la otra obra. Un asiento más plano, un nuevo instrumental, un faro de mayores dimensiones y el escape Akrapovic, le dieron el toque final a esta preparación.

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Fuente: Yamaha Motor Sports

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