La nueva M1 de Yamaha, equipada con el motor V4, se mostró públicamente por primera vez en el round de San Marino de MotoGP. En el viernes de entrenamientos, Augusto Fernández, piloto de pruebas, terminó 19°. Sin embargo, el análisis del rendimiento del nuevo propulsor japonés debe ir más allá de una posición.
Apenas inició la sesión, Fernández, arriba de la nueva M1 azul y frente a los ojos del mundo, logró girar a menos de medio segundo del primer tiempo. A mitad de la prueba, la emoción fue un poco diluida cuando el español tuvo que parar por un sensor defectuoso que no estaba registrando los tiempos de manera correcta, lo que provocó que la moto se apagara automáticamente.
El piloto pudo reanudar la sesión sin perder mucho tiempo, subiéndose a la segunda moto y terminando 21° en la tabla. Luego completó 20 vueltas más en la sesión principal, antes de protagonizar una caída en la curva 2, que lo obligó a terminar la sesión en el puesto 19°.
¿Cómo le fue en la carrera?
La sorpresa llegó el domingo, cuando el piloto de Yamaha concluyó la carrera de 27 vueltas en el puesto 14, sumando dos puntos en la primera carrera completa de MotoGP del Prototipo V4 de Yamaha. Augusto Fernández, luego de largar 22° y tras una penalización por adelantarse en la salida en Misano, terminó a más de un minuto del ganador. Pese a la sanción, se centró en reunir datos para el desarrollo de la moto y resistió la presión final de Somkiat Chantra. Con este resultado suma 8 puntos en el campeonato, donde ocupa el 24.º lugar.
Quartararo: algo pesimista
El lunes por la mañana fue el turno de Fabio Quartararo, Alex Rins y Jack Miller de probar el nuevo prototipo. El mejor registro lo consiguió el español, que se ubicó 15.º a ocho décimas del tiempo de referencia marcado por Álex Márquez (1:30.714). Fabio Quartararo, por su parte, finalizó 18.º, a un segundo del #73. El francés comenzó la jornada con su moto estándar, con la que completó un par de vueltas, y luego dedicó más de 30 giros a probar el motor V4.
«La sensación es muy similar. Hemos visto algunas cosas en las que, por supuesto, tenemos mucho trabajo por hacer. El ‘feeling’ sigue sin estar ahí. Y nada más que añadir», sentenció el francés. «Ahora mismo, es peor [la M1]. En Barcelona, notamos una diferencia que, para mí, fue mejor. Aquí todavía no la encontramos. Pero sí, de momento, no veo ninguna mejora en el aspecto en el que realmente necesitamos. Pero, como dijo el equipo, todavía hay margen, en teoría», señaló sobre las diferencias entre ambas motos.
«No responderé sobre el potencial. Los comentarios de Augusto Fernández y de Jack Miller son iguales, pero eso no significa que sea algo bueno. Los comentarios que nos hacemos son los mismos. No creo que podamos decir si estamos contentos o no, pero tenemos mucho trabajo por hacer. En Barcelona estuvimos un poco mejor. Aquí, tenemos más problemas. Es un circuito con muchos más cambios de dirección, pero este test fue bastante complicado. Estamos lejos. No quiero decirlo con exactitud, pero no estamos listos», dijo Quartararo, reacio a arriesgarse sobre el potencial.